Ni el aire se lleva el olor a muerte.Después del enfrentamiento, muerte de 17 personas y el levantamiento de los cuerpos, la carretera que conduce a la comunidad de El Aguaje de Costilla, quedo marcada para siempre.
En el kilómetro tres de La vía de comunicación estatal ubicada al sur de la sindicatura de Villa Unión, grandes manchas de sangre sobre el asfalto y algunos pedazos de carne humana, hacen que sea el temor se apodere de propios y extraños.
Quienes cruzan por la zona obligadamente tienen que ver las cintas de color amarillo la orilla del camino y entre una parcela.
La sangre está fresca aun en algunos puntos. Gorras, pasamontañas que quedaron tirados o colgados en una cerca de alambre, casquillos percutidos de varios calibres, cerebros al aire libre, guantes, prendas de vestir y hasta artículos de higiene personal quedaron tirados en ese punto.
Ahí, es en donde se dio lo más fuerte del enfrentamiento entre policías de Mazatlán y el grupo armado que fue abatido, a pesar de ser más numeroso que el que encabezaba el Secretario de Seguridad Joel Soto: solo nueve agentes, de los cuales cinco salieron heridos.










