Culiacán, Sin., 21 julio 2026.- El problema ya no es solamente cuánto produce México, sino que nuestros agricultores han perdido las condiciones para competir y para vivir dignamente de su trabajo, mientras nuestros productores enfrentan bajos precios y falta de apoyos, México sigue dependiendo cada vez más de las importaciones para alimentar a su población
Así se expresó la diputada Paola Gárate en la conferencia de prensa del grupo parlamentario del PRI y puntualizó que la realidad del campo dista mucho del discurso oficial, pues los bajos precios que reciben los agricultores por sus cosechas no ofrece rentabilidad a su trabajo y pone en riesgo las posibilidades de sostenerse con éxito en la actividad.
Señaló que el gobierno federal eliminó programas, redujo apoyos para la producción y dejó solos a quienes siembran la tierra, en lugar de fortalecer la producción nacional, opta por abastecerse en los mercados internacionales, “esa no es una política de soberanía alimentaria, es una política que hace depender a México de lo que ocurra fuera de nuestras fronteras.
Es contradictorio que un gobierno que se envuelve en el tema de la “soberanía”, que se dice defensor del campo, tenga abandonados a quienes producen los alimentos de nuestro país.
Citó información del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), según la cual durante el primer semestre de 2026 México importó 23.9 millones de toneladas de granos y oleaginosas, el volumen más alto registrado para un periodo enero-junio desde 2015, con un valor de 7 mil 581 millones de dólares.
Detalló que únicamente en maíz las importaciones alcanzaron 12.3 millones de toneladas, con un incremento anual de 8.6 por ciento, mientras que las compras de soya crecieron 9.8 por ciento y las de pasta de soya aumentaron 34.1 por ciento.
La presidenta de la Comisión de Desarrollo Económico del Congreso del Estado señaló que los bajos precios, la reducción de programas productivos y la falta de certidumbre han debilitado la rentabilidad de la actividad agrícola, obligando al país a depender cada vez más de mercados internacionales.