El espacio de un cajero automático de Mazatlán fue tomado como dormitorio por un limpiavidrios.
De acuerdo a un usuario, para no ser molestado mientras descansaba, la persona puso un fierro por dentro, con lo que evito que alguien ingresara.
Esto ocurrió durante la noche en uno de los locales ubicado en el cruce de la avenida Insurgentes y Ejercito Mexicano.
Fueron varios los que llegaron para hacer retiro de efectivo, pero no lograron entrar y i la policía pudo despertar al que estaba adentro.