Mazatlán,Sin., 23 julio 2026.-Con la convicción de que la solidaridad debe convertirse en acciones concretas, Casa Naranja Mazatlán fue sede de un encuentro de apoyo para el colectivo “Tesoros Perdidos, Hasta Encontrarlos A.C.”, un espacio que reunió a ciudadanos comprometidos con una misma causa: acompañar a las familias que buscan a sus seres queridos con un taller de salud mental “Raices de Resiliencia”: El amor que sana nuestra historia; donde se recolecto apoyo para sus búsquedas.
La iniciativa fue impulsada por Fanny Bonilla, Coordinadora de la Circunscripción 1 de Mujeres en Movimiento y directora de Casa Naranja Mazatlán y Minerva Rivera Psicoterapeuta Sistemática y Transgeracional. Bonilla, destacó que las madres buscadoras necesitan mucho más que palabras de aliento: requieren respaldo permanente, empatía y una sociedad dispuesta a caminar junto a ellas.
“Cuando una familia enfrenta la desaparición de un ser querido, no solo carga con el desgaste físico de las búsquedas; también vive un profundo impacto emocional. Cuidar su salud mental es una forma de sostener su esperanza y fortalecer su lucha”, expresó.
El encuentro tuvo dos objetivos fundamentales:
Apoyar las búsquedas en campo. En lugar de un boleto de acceso, se invitó a los asistentes a donar botas de trabajo, agua embotellada y artículos básicos. Gracias a la solidaridad de la comunidad, se reunieron insumos indispensables para proteger la salud y seguridad de las madres buscadoras durante las jornadas que realizan bajo el sol y en condiciones extremadamente difíciles.
Fortalecer la salud mental de las familias. La psicoterapeuta transgeneracional Minerva Rivera impartió una conferencia enfocada en brindar herramientas emocionales para enfrentar el duelo, la incertidumbre y el desgaste que provoca la búsqueda de un ser querido. Durante su participación, subrayó que nadie debería atravesar este dolor en soledad y que escuchar, acompañar y crear redes de apoyo también salva vidas.
Fanny Bonilla hizo un llamado a la ciudadanía, al sector empresarial y a los comercios locales para que esta causa no sea visible únicamente en momentos específicos. Recordó que las madres buscadoras necesitan apoyo durante todo el año y que cada donativo, cada gesto de solidaridad y cada espacio de acompañamiento contribuyen a que continúen su labor con mayor fortaleza.
“Lo vivimos todos los días. Salimos a la calle y vemos lonas, fichas de búsqueda y publicaciones en redes sociales. Detrás de cada imagen hay una familia que no ha dejado de buscar a un ser querido”, expresó.
“Es una realidad que no podemos ignorar ni normalizar. Mazatlán está lleno de rostros e historias que nos recuerdan que aún hay personas desaparecidas y familias que siguen esperando respuestas”.
Desde Casa Naranja Mazatlán, el compromiso es seguir impulsando iniciativas que unan a la sociedad, promuevan la salud mental y acompañen a quienes enfrentan una de las realidades más dolorosas que vive nuestro país. Porque buscar a un ser querido no debería ser una lucha solitaria; es una causa que nos corresponde a todas y todos.