Una mujer de Gilbertville, en Massachusetts, decidió revelar el estado en que terminaron sus gatos luego de que se comieran sus plantas de mariguana.

La joven salió al porche de su casa y se encontró a sus gatos todavía en la escena del crimen, pero no le prestaron mucha atención.

Las mascotas se encontraban completamente “sedadas” sin importarles que habían sido descubiertas y estaban siendo grabadas.

Commentarios

commentarios