No cometió ningún delito. Pero desde hace más de 30 años vive detrás de las rejas y de las cuatro paredes de una casa ubicada en el ejido Independencia del municipio de Angostura, Sinaloa.

Se llama Ezequiel y actualmente tiene 67 años de edad. Desde los catorce le detectaron esquizofrenia y su familia lo llevó a distintos hospitales para encontrar una cura, pero no la hallaron.

Un médico de Hermosillo recomendó mantenerlo amarrado. La solución que encontraron fue construir esta finca en las orillas del pueblo, en donde ha permanecido desde 1984.

Al inicio salía a la calle, pero se alteraba con facilidad y por un fuerte problema familiar se decidió encerrarlo en definitiva.

Sus padres fallecieron hace años y uno de sus cuñados es quien se encarga de buscar medicamentos para mantenerlo controlado.

El sistema DIF local dio a conocer que le han dado ayuda. Sin embargo en el lugar, lo que se ve es que sus condiciones de vida no mejoran.

Hay quienes dicen que es inhumana la forma en que se mantiene, pues solo cuenta con un colchón para dormir.

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