Pueden cometerse delitos y para cuando legue una autoridad sería demasiado tarde. Es un pueblo que está a la buena de Dios.

Se trata de El Espinal, municipio de Elota y en donde la tarde del jueves un tráilero fue secuestrado por una pareja de delincuentes.

La denuncia hecha en video por un habitante mostro una cara real: la vigilancia que no existe.

En ese caso, el conductor pudo soltarse y saltar de la unidad y eso fue lo que lo salvo de algo más grave.

Pero no había a quien avisar de lo que pasaba.
De acuerdo a los vecinos, desde hace varios años el gobierno retiro la base de la policía municipal y ministerial del Estado que funcionaba casi desde que la sindicatura nació.

“Los quitaron cuando querían hacer todo estatal” declaro uno de los habitantes de ese lugar ubicado sobre la carretera federal México 15.

Cuando pasa algo es el Síndico quien recibe los reportes y de aquí a que llegue ayuda de la Cruz, todo puede pasar.

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