Culiacán, Sinaloa.- Cuando las vecinas de la comunidad de Paredones de la sindicatura de Culiacán a sus casas  se encuentran a los militares recostados en la cama cargando sus celulares, denuncian.

Incluso, aseguran que los elementos del Ejército se introducen a sus viviendas con toda impunidad, forzando las chapas y una vez estado en el interior, les roban las pocas cosas que tienen.

Las amas de casa aseguran que desde el martes que comenzaron los operativos militares los cargadores de celulares han desaparecido de sus casas.

“No dejan en paz a la gente en el rancho de Paredones, está sitiado el rancho, no te dejan ir a la escuela, no te dejan trabajar, no te dejan ni ir al baño. Si tienes baño en tu casa, ya la hiciste, pero si vas al monte, ya te fregaste”, expone un vecino de Paredones, quien esta mañana gritó frente al congreso estatal la salida del Ejército de esa zona del estado.

A su hijo al salir de la preparatoria los elementos de la milicia le vaciaron la mochila búscandole un radio, con el cual supuestamente realizaba labores de “puntero” y a un compañero de su hijo le rompieron los libros.

“Vayan al cuartel pa que le paguen los libros”, exhorta molesto.

Ya son 8 días de zozobra, dice el habitante, quien agrega que poco a poco se han ido sumando más elementos de la milicia en vez de retirarse.

Afirma que nadie los movió y ellos, por sus propios medios, se trasladaron al Poder Ejecutivo para manifestarse e incluso anunció que en camino vienen más pobladores para reforzar la protesta.

“Un solo camión está echando viajes, ahorita viene más gente”, afirma.

Una vecina asegura que pese a que los soldados ya revisaron su vivienda en busca de armas y droga, de la nada aparecen más para realizar otro esculque.

“Nos roban los cargadores, las pastas dentales, a los niños los presionan. Llegamos de trabajar y están acostados en la cama cargando los teléfonos”, dijo la mujer.

Otra de las quejosas dijo que a los niños los militares comienzan a hostigarlos y los interrogan, con lo cual los menores de edad se sienten atemorizados y con miedo de que los soldados les vayan a hacer algo.

“En mi casa yo llegué y las puertas estaban abiertas y estaban adentro cargando sus celulares”, manifiesta.

Por ello piden la salida del Ejército de la comunidad de Paredones ante lo que consideran una serie de atropellos.

Al lugar arribaron el secretario general de Gobierno, Gerardo Vargas Landeros; el director de la Policía Ministerial, Jesús Antonio Aguilar Íñiguez, y Moisés Melo García, coordinador de seguridad.

Con informacion de:

Llegan a sus casas “y nos encontramos a los soldados acostados en la cama cargando el celular”

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