Cuando quedó sin poder caminar de sus patas traseras pudo haber sido abandonado o tirado a la basura.

 

 

Pero este perrito chihuahueño fue afortunado al tener unos dueños distintos. Demostraron que lo querían y le buscaron una solución al problema de invalidez que por alguna causa presentó.

 

 

Fue como le adaptaron una especie de andadera hecha de madera y dos ruedas, que quedaron colocadas de tal forma que le permite moverse por donde le plazca.

 

 

La pequeña mascota es sacada a pasear por  el malecón. Fue en la avenida Olas Altas de Mazatlán, en donde un lector la  captó  el fin de semana.

 

 

Fueron decenas de personas las que pudieron admirarla de la mano de una niña y con ellos la familia que la protege.

 

 

Bien por ellos.

 

Commentarios

commentarios