Una visitante extraña llego a las playas de Mazatlán ubicadas frente al malecón hace unos días.

Se trata de una tortuga Prieta que llego inesperadamente a un balneario, no una ni dos, sino que fueron siete veces.

José Barrón, biólogo encarado del programa de conservación del acuario, informo que sin embargo, solo dos veces desovó. Se supo que fue la misma debido a que se encuentra marcada.

En cinco ocasiones el quelonio hizo todos los movimientos como buscar el espacio de arena con temperatura adecuada, hizo el nido, pero se regresó al mar.

Las otras dos si concluyo con el ese proceso de vida y dejo casi cincuenta huevos en cada nido.

Los huevos fueron recolectados y llevados al laboratorio de incubación y en unos das más nacerán las primera crías.

Se distingue de la tortuga golfinas, que es la que arriba a estas costas, por el color más obscuro y un tamaño más grande.

De manera normal se les ve en las costas del Estado de Michoacán.

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