Joaquín El Chapo Guzmán Loera no recibirá ningún trato de testigo protegido del gobierno de Estados Unidos, sino que pasará el resto de sus días en prisión, pronostica enfático el exjefe de operaciones de inteligencia de la DEA Jack Riley.

El exagente especial, quien dedicó más de 10 años de su carrera únicamente a desarrollar estrategias e investigaciones para capturar al narcotraficante mexicano, dice en entrevista: “Por la experiencia que tengo en el manejo de este tipo de casos durante todos los años que trabaje en la DEA, tengo la plena confianza de que El Chapo Guzmán no recibirá ningún trato favorable”.

Riley, quien fuera el funcionario número dos de la DEA y se jubiló este año, después de que México extraditara a Estados Unidos a Guzmán Loera, sostiene que éste recibirá una sentencia de al menos una cadena perpetua por todos los delitos que se le imputan.

Sin embargo, aclara, “aunque está acusado de homicidio, Guzmán Loera no será sentenciado a la pena de muerte; ese castigo quedó anulado como parte del acuerdo con el gobierno de México para que lo extraditaran”.

El caso 1:09-cr-00466-BMC-RLM de la Corte Federal del Distrito Este, en Brooklyn, Nueva York, estipula que Guzmán es acusado por el gobierno estadunidense de tráfico de cocaína y mariguana, lavado de dinero, homicidio y conspiración para contrabandear sustancias prohibidas, entre otros.

Sin el privilegio que le otorga el tratado de extradición con México, sostiene Riley, si Guzmán fuera declarado culpable de todos los cargos sería sentenciado a un mínimo de tres cadenas perpetuas y como máximo a la pena capital.

En la Corte Federal de Distrito Este, el juicio está programado para el 16 de abril de 2018 a las 9:30 de la mañana. Sin embargo, con tanta documentación, nuevas evidencias en su contra y problemas administrativos, Riley sostiene que es improbable que se realice en esa fecha.

Información: Proceso

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