Después de permanecer 23 días en el cuarto frío de una funeraria, el cuerpo de Elpidio, un hombre de 74 años, fue reclamado por su hijo Eduardo y sepultado en el panteón municipal de Hermosillo. Está enterrado en un andador.

Elpidio llegó de Sinaloa a trabajar como jornalero en la Costa de Hermosillo, tuvo sólo un hijo con su esposa Reyna, de 60 años, quien falleció hace tres años. Su último trabajo fue acomodador de carros en un establecimiento comercial.

 

Iván Ávila Quijada, propietario de la Funeraria San Miguel Arcángel, ubicada en la colonia Ley 57, informó que la tarde del viernes, el joven Eduardo de 22 años, acompañado de una maestra de la escuela de Psicología de la Universidad de Sonora recogió los restos de su padre.

El viernes 16 de junio, El Universal visitó un domicilio de la colonia Apolo donde vive la familia del hombre que falleció en la Clínica 14 del Instituto Mexicano del Seguro Social.

Octavio, el cuñado de Elpidio, dijo que su sobrino le pidió que no se metiera, sin embargo, después de la entrevista acudieron a la funeraria a recoger el cuerpo y trasladarlo a la Funeraria Santísima Trinidad.

El cuerpo se le entregó al hijo sin cargo alguno y el ayuntamiento le donó el terreno, dijo el responsable de la funeraria San Miguel Arcángel.

Después de que se dio a conocer que los restos del hombre habían sido abandonados, el dueño de la funeraria dijo que personas de Sinaloa, así como vecinos, se reportaron para ver si podían recogerlo y darle cristiana sepultura.

En tanto, Daniel Medina encargado de la funeraria Santísima Trinidad, dijo que el velorio aunque con poca gente, se llevó por la noche y a las 12.00 horas de mediodía del sábado 17, fue sepultado en el panteón municipal.

Los restos de Elpidio fueron depositados en la Calle 8 y Manzana 12, es el primer entierro de una primera fila de tumbas que inició el Ayuntamiento sobre una calle, ya que ese camposanto se encuentra saturado.

Información: El Universal

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