LOS ÁNGELES, California.- Lo que contenían seis ‘regalos navideños’ que iban a ser enviados a través del Aeropuerto de Los Ángeles (LAX) no era precisamente resultado de la generosidad y el espíritu de las fiestas decembrinas, sino un cargamento de heroína valuado en 3 millones de dólares.

Tampoco los enviaba Santa Claus, sino un joven de Los Ángeles que había comprado un pasaje de ida, pero que a última hora decidió no abordar el avión que lo llevaría al estado de Ohio, considerado el epicentro de la adicción a la heroína en Estados Unidos.

El joven, identificado como James Mitchell, de 25 años, fue arrestado el miércoles en su casa en el vecindario angelino de Pico-Union por elementos de la Agencia para el Control de Drogas (DEA).

Regalo gris

En el interior de los ‘regalos navideños’ había 6.5 kilos (14 libras) de una sustancia gris y espesa con olor a vinagre que resultó positiva para heroína.

El valor de la droga en el mercado negro ascendería a 3 millones de dólares considerando que el gramo de heroína se vende en las calles a 450 dólares, según estimaciones de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes de la ONU.

La Procuraduría Federal en Los Ángeles informó que el pasado 10 de diciembre Mitchell intentó llevar los ‘regalos navideños’ como parte de su equipaje.

En el filtro de inspección los oficiales de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) detectaron a través de las máquinas de rayos X que en el interior de las cajas, envueltas con papel de regalo con imágenes alusivas a la Navidad, había meterial sospechoso, por lo que decidieron retenerlas y cerrar una parte de la Terminal 3.

Personal encargado de materiales peligrosos realizó una prueba al contenido de una de las cajas que resultó positivo para heroína, por lo que la policía del LAX intentó localizar al pasajero, pero no se había presentado en la sala de abordar.

Empleados de la aerolínea lo localizaron vía telefónica, pero Mitchell les dijo que se encontraba en el baño y que no se sentía bien, por lo que no abordó el avión.

A la hora del despegue, cámaras de vigilancia captaron a Mitchell hablando en su teléfono celular y, momentos más tarde, cuando se quitaba una gorra y se cambiaba el suéter que llevaba para salir del LAX.

Mitchell resultó ser empleado de Aero Port Services en el aeropuerto, lo que le daba acceso directo a ciertas áereas de seguridad de la central aérea.

Días después, agentes de la DEA lo ubicaron en su domicilio y tras obtener una orden de arresto fue detenido para enfrentar cargos de narcotráfico por los que podría pasar hasta 40 años en prisión.

Con información de http://www.univision.com/

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