Las ráfagas alertaron a los vecinos de Santa Fe y se movilizaron las autoridades durante la noche del sábado.

Y los que habitan una casa ubicada entre las calles Santa Ana y Santa Mónica salieron despavoridos.

No eran balazos. Esta vez sí se trató de cuetes tipo “garras de tigre”.

Cuando llego la policía al lugar, se dio cuenta que alguien los tiró hacia el interior de una casa y ahí tronaron.

Fue por el tipo de artefacto que sonaron de forma parecida a un arma de fuego
La pólvora no lesionó a nadie y minutos después todo quedó en calma de nuevo.

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